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La menopausia hace más vulnerable la salud de la mujer
Cada año, las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebro-vasculares son la principal causa de mortalidad de las mujeres, mas que el cáncer, la tuberculosis y el virus de inmunodeficiencia humana (SIDA), en conjunto . Aún cuando, generalmente, estas patologías suelen ser asociadas a los hombres, muchas féminas son propensas a presentar alguna afección coronaria, riesgo que se acentúa tras la llegada de la menopausia.
Existen factores de riesgo de alta prevalencia asociados a la enfermedad cardiovascular, los cuales pueden manifestarse tardíamente en el caso de la mujer, pero afectan su calidad de vida si no se controlan o minimizan a tiempo, mediante tratamiento farmacológico y/o cambios en los hábitos cotidianos.
Para esto, la Unidad Cardiometabólica de laboratorios Pfizer cuenta con una gama de medicamentos capaces de tratar con eficacia los factores de riesgo para enfermedad cardiovascular, los cuales deben ser diagnosticados por un médico acompañado de un correcto seguimiento.
Medicamentos de prescripción médica como la atorvastatina cristalina (molécula para el control de los niveles de colesterol) y la amlodipina (medicamento indicado para la hipertensión arterial) han presentado excelentes resultados para tratar cada una de las patologías para las que fueron creadas. Por su parte, el laboratorio también cuenta con la vareniclina, que ayuda a lograr la cesación tabáquica, siguiendo un tratamiento farmacológico, acompañado por un programa de apoyo continuo al paciente durante 16 semanas.
Principales riesgos cardiovasculares en la mujer Uno de los principales factores de riesgo de problemas cardiovasculares en la mujer es el tabaquismo, debido a que reduce los niveles de colesterol bueno, incrementando el riesgo de presentar un infarto de miocardio o un evento cerebrovascular. Fumar cigarrillos con frecuencia daña el endotelio y aumenta los depósitos grasos en las arterias, aumenta el colesterol malo y promueve el espasmo de las arterias coronarias; al producirse un aumento en el nivel de lípidos presentes en la sangre, puede ocasionarse una obstrucción en las paredes de las arterias.
En el caso específico de las mujeres, la hormona femenina llamada estrógeno eleva los niveles de colesterol bueno, por lo que ofrece una protección natural y reduce el riesgo de presentar enfermedad cardiovascular, comparadas con los hombres. Sin embargo, cuando éstas llegan a la menopausia, los niveles de estrógeno suelen bajar y las probabilidades del surgimiento de eventos coronarios se nivelan con los de los hombres, e incluso en algunas ocasiones pueden llegar a superarlos.
Otros detonantes de enfermedades como la hipertensión arterial, aterosclerosis y diabetes -que aumentan el riesgo de sufrir eventos cardíacos o un accidente cerebrovascular- son el sobrepeso, la diabetes y la obesidad. La alta concentración de grasa intraabdominal afecta considerablemente la presión arterial y los niveles de colesterol malo; también el sedentarismo aumenta alrededor de 1.5 veces la probabilidad de sufrir ataque al corazón o un ACV (Accidente Cerebrovascular)3.
Es importante destacar que la práctica constante de ejercicios físicos aún en edades avanzadas, reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y obesidad; además de ayudar a drenar el estrés. Si bien tener uno o varios de estos factores de riesgo no es una condena segura de enfermedad cardiovascular, la atención de estos síntomas en una fase temprana, la disposición de asumir hábitos de vida saludables y el cumplimiento de la terapia farmacológica indicada por el médico especialista, ayuda considerablemente a que las personas aumenten la probabilidad de vivir una adultez mas sana y prevenir muchos de estos trastornos.
V-LIP-NDP-09-VI- AGO 09
Publicado en el día 27 de Agosto de 2009 |